El siguiente artículo fue publicado en la web de Clarin.com el día 10/03/2017

http://www.clarin.com/buena-vida/nutricion/jugos-detox-pensamiento-magico_0_SJ2g3n6ql.html

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“Deberías escribir una nota sobre jugos y batidos detox”, me dijeron el otro día.

Ahh, jugos “detox”, qué maravilla de la naturaleza. Verdaderamente fenomenal. Borrón y cuenta nueva. Un plumazo al pasado y a empezar desde cero. Un “fresh start” le dicen en inglés. Cual creyente después de una confesión. Cual fénix que renace de las cenizas. Purgarte, limpiarte, renovarte. Qué hermoso suena todo.

Pero en vez de eso, se me ocurrió algo mejor: ¿Por qué no enseñarle a todos y todas a escribir una nota sobre jugos detox?

Así que ahí va. Estos son los ingredientes y pasos que usted tiene que seguir. ¡No fallan!

  • Pensamiento mágico

Es el ingrediente más importante. Para conseguir un pensamiento mágico a la altura de las circunstancias es preciso volver a la configuración mental de cuando creíamos en los Reyes Magos. Al fin y al cabo, si vamos proponer tomar algún jugo de pasto, viene bien recordar que esos incansables camellos recorrían el mundo entero en una noche a base de ese único alimento.

  • Estética arcoiris

El color del producto final debe poder encuadrarse dentro de uno de los tonos de este maravilloso fenómeno óptico. No valen los marrones, los grises, ni los colores apagados. Y si los puede limitar a los del semáforo (verde, amarillo y rojo), mucho mejor.

  • “Toxinas malas”

Las toxinas tienen que ser las responsables de todas las enfermedades. Y si puede, cúlpelas también por diferentes sucesos históricos. Fueron las culpables de la caída del Imperio Romano, y de la derrota de Napoleón en Waterloo. Podrían incluso tener algún papel en relatos infantiles de ficción, siendo quizás las causantes de la muerte de Bambi. Salieron del infierno dispuestas a todo y quieren destruirnos desde adentro.
¿El pecado original? Las toxinas.

  • Referencia espiritual

Es fundamental utilizar términos que invoquen movimientos espirituales y filosóficos. Chakras, ondas, y vibras pueden resultar apropiados. Si quiere, puede acudir a vocablos aún más orientales: chinos e incluso japoneses. Y si ninguno de estos le place, invéntelos.

  • Energía, energía, energía.

Debe mencionarse hasta el hartazgo la palabra “energía”.
En términos metabólicos, la energía se contabiliza en calorías. No importa. Sorprendentemente, estará hablando de un batido bajo en calorías, pero alto en energía. Despreocúpese, nadie considerará siquiera la posibilidad de que haya una contradicción en el asunto. Si comienza a dudar, conténgase y relea el punto 1.

  • Referencia fisiológica

Absolutamente necesario mencionar el órgano que recibirá los principales beneficios. El hígado, la piel y los riñones suelen ser infalibles. Podría, sin embargo, apelarse a otros más originales como los pulmones, los intestinos, e incluso algo menos específico, como el sistema inmunológico.

  • Farandulizar

Sí, por supuesto, ésto es clave. Necesitamos referentes, modelos a seguir. Preferentemente del medio internacional. Actrices de Hollywood, modelos top, deportitas de elite, y figuras pop, son las versiones más efectivas. También pueden usarse famosos de “cabotaje” e incluso alguno del mundillo “Gran Hermano”. En cualquier caso, es ideal que tengan abdominales marcados en el caso masculino y colas perfectas en el caso femenino.

  • “Orgánico” o “integral”

Van bien el contexto que fuere. Suman. Y ya que estamos en el baile…

  • Opcional: jengibre.

Está de moda en Palermo y combina bien con todo.

Ya lo vé, no es tan difícil. Con estos ingredientes y simples pasos logrará una nota que será compartida diez mil veces en Facebook y que tendrá unos 5 mil likes en Instagram. Eso es el éxito, ¿no? La ciencia es para la gilada.

¿Acaso estoy en contra de promover la ingesta de frutas y verduras?

No, todo lo contrario. Puede leer mis artículos anteriores y verá que siempre hago énfasis en la idea de aumentar el consumo de frutas y hortalizas. La cuestión es que no es necesario vender un buzón para hacerlo. ¿Para qué usar pseudociencia si tenemos ciencia de verdad que nos respalda?

Existe suficiente evidencia (*) para afirmar que estos grupos de alimentos son los que más se asocian a mejores indicadores de salud y a la prevención de enfermedades crónicas (obesidad, síndrome metabólico, diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad cardiovascular, diferentes tipos de cáncer, etc).

Casualmente, los que escriben sobre las “toxinas que acumulamos en el cuerpo”, siempre olvidan mencionar a qué tipo de toxinas se refieren. Me pregunto a cuáles harán referencia, y en tal caso, con qué tipo de evidencia cuentan para afirmar que un jugo detox en particular tenga la capacidad de eliminarlas.

Claramente, si usted deja de comer comida ultraprocesada por unos días y aumenta el consumo de frutas y verduras, probablemente perderá algo de peso y se sentirá mejor. Pero no será por estar desintoxicándose. Y sepa que tampoco hay ninguna ventaja en consumirlas en forma de jugos.

Si quiere comenzar a comer más frutas y verduras, ni lo dude, adelante. Pero incorpórelas de una manera sostenible y no durante dos o tres días para luego volver a lo mismo de siempre.

Menos pensamiento mágico y más racionalidad, por favor.

 

*Referencias

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